Casas de apuestas con licencia DGOJ 2026: quién cobra menos
En las casas de apuestas con licencia DGOJ 2026, la protección del apostante es la misma de un operador a otro. Las siete casas comparadas tienen la licencia general de Apuestas y la singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, así que todas operan legalmente en España. Varía el precio. Codere devuelve el 96,24 % de lo apostado, mientras que Betfair, en su casa de apuestas, se queda en el 92,00 %.
Traducido a euros, cada 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga cuestan entre 37,60 € y 80,00 €, según la casa. El jugador paga esa diferencia apuesta tras apuesta, aunque no aparezca en ningún extracto. A ese coste se suman otros dos. Las ganancias tributan en el IRPF, y las pérdidas del juego solo compensan ganancias del mismo año. Desde el 25 de marzo de 2027, los límites de depósito dejarán de contarse por casa y se sumarán para todas las cuentas de una misma persona, lo que endurece las cosas para quien hoy reparte su dinero entre varios operadores.
La licencia de la DGOJ es igual para todas; el margen de cada casa, no
Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax figuran entre las casas de apuestas con licencia DGOJ, y las siete tienen las mismas dos autorizaciones: la licencia general de Apuestas y la singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Para el apostante, eso supone el mismo supervisor y la misma protección en cualquiera de ellas. Ninguna licencia fija, en cambio, cuánto retiene cada casa de lo que se le apuesta. Ese reparto lo deciden las cuotas, y de una marca a otra cambian bastante.
El dato que lo mide es el porcentaje de pago: la parte de cada euro apostado que, con las cuotas ofrecidas, vuelve en promedio a los apostantes. Lo que falta hasta el 100 % es el margen de la casa, el overround de la jerga anglosajona. Las cifras de seis de las siete casas salen de la media de cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, en la muestra analizada. Llevado a euros, el margen se convierte en coste esperado: aplicado a 1.000 € apostados, indica cuánto dinero no regresa al bolsillo del apostante.
Paso 1
Codere paga el 96,24 %. Su margen es 100 % − 96,24 % = 3,76 %, y sobre 1.000 € apostados el coste esperado es 1.000 € × 3,76 % = 37,60 €.
Paso 2
bet365 paga el 94,76 %. Su margen es 100 % − 94,76 % = 5,24 %, y el coste esperado sube a 1.000 € × 5,24 % = 52,40 €.
Paso 3
La diferencia es 52,40 € − 37,60 € = 14,80 €. Es lo que, en promedio, se ahorra por cada 1.000 € apostados en 1X2 de LaLiga al elegir Codere en lugar de bet365.
Esos 14,80 € no aparecen en ningún extracto. Nadie los factura aparte. Se diluyen en cuotas algo más cortas, partido a partido, y por eso pasan inadvertidos. Tampoco hace falta mover mucho dinero para alcanzar los 1.000 €: un saldo de 100 € que se vuelve a jugar diez veces ya suma esa cifra apostada, aunque del bolsillo solo hayan salido 100 €. Quien reinvierte las ganancias paga el margen en cada vuelta.
La misma cuenta, repetida para las siete casas, da la escala completa del precio. La columna de medición importa: Winamax no entró en la prueba de la jornada 3, y su porcentaje procede de cinco partidos de la jornada 9 en la muestra analizada, de modo que su fila se lee con esa reserva.
| Casa | Porcentaje de pago | Coste por 1.000 € | Diferencia frente a Codere | Medición |
|---|---|---|---|---|
| Codere | 96,24 % | 37,60 € | 0,00 € | Jornada 3 |
| Bwin | 94,87 % | 51,30 € | +13,70 € | Jornada 3 |
| bet365 | 94,76 % | 52,40 € | +14,80 € | Jornada 3 |
| Sportium | 93,84 % | 61,60 € | +24,00 € | Jornada 3 |
| William Hill | 93,06 % | 69,40 € | +31,80 € | Jornada 3 |
| Betfair | 92,00 % | 80,00 € | +42,40 € | Jornada 3 |
| Winamax | 93,47 % | 65,30 € | +27,70 € | Jornada 9 |
Entre el primero y el último de la jornada 3 median 42,40 €: Betfair cuesta 80,00 € por cada 1.000 €, 2,13 veces lo que cuesta Codere. Esa cifra corresponde a su casa de apuestas, no al intercambio que Betfair opera aparte. En el centro de la tabla, Bwin y bet365 quedan separadas por 1,10 €, un empate práctico; el salto real llega con Sportium, que ya suma 24,00 € más que Codere. Winamax, con 65,30 €, caería entre Sportium y William Hill si las jornadas fueran comparables. No lo son, y por eso cierra la lista.
Conviene leer la cifra por lo que es. Se trata de una media sobre volumen: una apuesta concreta en Codere se gana o se pierde entera, igual que en cualquier otra casa, y el ahorro solo se materializa a lo largo de muchas apuestas. La prueba cubre únicamente el 1X2 de LaLiga en una jornada; totales, hándicaps y combinadas quedan fuera, y nada garantiza que el orden se mantenga en ellos. Para quien apuesta sobre todo a resultados de LaLiga, la tabla funciona como precio de referencia. Fuera de ese mercado, solo sirve de indicio.
¿Qué casa de apuestas con licencia DGOJ paga más?
En el 1X2 de LaLiga, Codere: un 96,24 % de media en la jornada 3, frente al 92,00 % de Betfair en su casa de apuestas. La velocidad de las retiradas, el depósito mínimo y el bono forman una comparación distinta, con otras ventajas y otras pegas.

Siete casas con licencia DGOJ: qué ofrece cada una y dónde está la letra pequeña
Entre las mejores casas de apuestas con licencia DGOJ, el orden de esta lista lo fija el porcentaje de pago medio en cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, medidos en la muestra analizada. Winamax no entró en esa prueba y por eso cierra la clasificación. Las siete operan con licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, bajo supervisión de la DGOJ. Esa supervisión tiene contrapartidas para el apostante: límites de depósito obligatorios y ganancias que tributan.
En cinco de las siete, el bono de bienvenida se entrega en apuestas gratis o en créditos de apuesta, y casi todos llevan cuota mínima, plazo de caducidad o ambas cosas. La velocidad de cobro depende del método y no de la marca: un mismo operador puede pagar en minutos por una vía y en varios días laborables por otra. Cada casa tiene, además, un rasgo que la distingue del resto.
| Operador | Licencia DGOJ | Depósito mínimo | Velocidad de pago | Bono | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|---|---|
| Codere | General + Contrapartida | 1 € con Bizum | Transferencia Rápida <2 min; estándar 2–3 días | 100 % hasta 200 € en apuestas gratis | Cobro en efectivo en local hasta 1.000 € |
| Bwin | General + Contrapartida | 5 € | PayPal ≤12 h; tarjeta 3–5 días | Apuesta gratuita hasta 100 € si se pierde la primera | Más de 30.000 mercados diarios |
| bet365 | General + Contrapartida | 5 €; 30 € con PayPal | 1–4 h de procesamiento | 100 % hasta 200 € en créditos de apuesta | Cash out parcial y streaming |
| Sportium | General + Contrapartida | 10 € con PayPal | PayPal ≤6 h; efectivo en local | Doble bono hasta 200 € | Sportium UNO con más de 3.000 puntos de venta |
| William Hill | General + Contrapartida | 10 € | Monederos 1 día; tarjeta 3–5 días | Hasta 150 € en apuestas gratis en tres pasos | Hípica y galgos británicos |
| Betfair | General + Contrapartida + Cruzadas | 5 € con tarjeta | Monederos ≤24 h; tarjeta 2–5 días | 30 € en apuestas gratis | Intercambio de apuestas |
| Winamax | General + Contrapartida | 5 € | Reintegro Instantáneo <24 h; ordinaria 3–5 días | Seguro de primera apuesta, 150 % hasta 150 € | Retirada por transferencia en menos de 24 horas |
Codere encabeza el ranking por precio y, a la vez, ofrece el depósito más bajo y la retirada más rápida de la selección. Ninguna otra casa reúne las dos cosas. En el resto la elección es un intercambio: bet365 procesa en horas, pero exige 30 € para depositar con PayPal; Winamax cobra rápido por transferencia, aunque cuatro de sus métodos solo sirven para ingresar. Betfair es la única con tres licencias, y esa ventaja convive con el porcentaje de pago más bajo de las seis medidas.
Codere
Detrás de la marca está Codere Online, S.A.U., sociedad española del grupo Codere, fundado en 1980. Su licencia general de Apuestas data del 1 de junio de 2012 y fue prorrogada el 4 de noviembre de 2021; la singular de Contrapartida, del 28 de abril de 2015, se prorrogó el 12 de diciembre de 2024. Lo que la separa del resto es físico: un código permite cobrar en efectivo en sus locales hasta 1.000 €. Admite ingresos desde 1 € con Bizum y apuestas simples desde 0,20 €, combinadas desde 1 €.
El bono duplica el primer depósito hasta 200 € en apuestas gratis, con un mínimo de 20 € y primera apuesta a cuota 2,00. Para recibir el máximo hay que ingresar 200 €, y esos 200 € en «apuestas gratis» caducan a los 7 días. Mientras quede bono, la retirada está bloqueada. Esa condición pesa. Encaja con quien busca el mejor precio en LaLiga y valora el cobro en local o la Transferencia Rápida de menos de 2 minutos; la transferencia estándar, en cambio, tarda 2–3 días laborables, y retirar con PayPal o Skrill exige un mínimo de 20 €.
Bwin
Electraworks Ceuta, S.A. explota una marca fundada en 1997 y con licencia en España desde 2012: la general de Apuestas se prorrogó el 25 de marzo de 2022 y la de Contrapartida, el 10 de marzo de 2022. Su punto fuerte es el volumen, con más de 30.000 mercados diarios, streaming bwin Live en Serie A, Bundesliga, NBA y Euroliga, y Crea tu Apuesta+, que combina selecciones de varios partidos. Los ingresos arrancan en 5 € e incluyen Bizum, Google Pay, Apple Pay y Aircash Pay.
La oferta de bienvenida funciona como un seguro: si la primera apuesta, de 1 € como mínimo y sin cuota mínima, se pierde, Bwin devuelve el 100 % de su importe hasta 100 € en una apuesta gratuita válida 7 días. Perder 100 € no devuelve 100 € de saldo, sino una apuesta gratuita de ese valor. Suma hasta 100 € más con el segundo y el tercer depósito, en apuestas gratuitas o bonos de casino. El cash out no está disponible en todas las apuestas, la tarjeta tarda 3–5 días y las retiradas de fin de semana esperan al lunes; PayPal paga en un máximo de 12 horas.
bet365
La operativa de apuestas corresponde a Hillside New Media Malta, PLC, mientras que el casino y el póquer quedan en manos de Hillside España Leisure, S.A. La marca nació en 2000 y tiene licencia en España desde 2012, con la general prorrogada el 25 de febrero de 2022 y la de Contrapartida el 8 de septiembre de 2026. Destaca en directo: cash out parcial, streaming en fútbol, tenis y baloncesto, y un creador de apuestas de hasta 12 selecciones. Su cobertura de tenis baja a Challenger e ITF.
El 100 % hasta 200 € llega en créditos de apuesta, con depósito mínimo de 5 € y cuota mínima 1,50. Los créditos no se retiran: solo sus ganancias. Como caducan a los 7 días, quien deposita 200 € para recibir el máximo tiene una semana para colocarlos. Las retiradas se procesan en 1–4 horas con casi cualquier método, con un mínimo de 5 € y de 15 € en PayPal. La pega está en los extremos: PayPal pide 30 € para depositar y lo ingresado con Bizum solo se recupera por transferencia.
Sportium
Sportium Apuestas Digital, S.A. pertenece al grupo CIRSA; la marca existe desde 2007, aunque sus licencias actuales son del 19 de abril de 2022, la general, y del 21 de abril de 2022, la de Contrapartida. Su baza es la red física: la cuenta Sportium UNO une la web con más de 3.000 puntos de venta para depositar y cobrar en efectivo. Ofrece Sportium TV gratis para usuarios registrados y mercados especiales propios, con LaLiga, NBA, Euroliga, Liga Endesa y Wimbledon en el catálogo.
Curiosamente, la apuesta mínima en combinadas, 0,25 €, es la mitad que en simples, 0,50 €. El doble bono reparte hasta 200 € en dos tramos de 100 € a cuota mínima 1,50. PayPal paga en un máximo de 6 horas y es también la vía del depósito mínimo de 10 €. Encaja con quien alterna local y móvil. El precio, sin embargo, no acompaña: un 93,84 % de pago frente al 96,24 % de Codere en la misma medición, y un cash out que tarda 3–5 segundos en ejecutarse.
William Hill
WHG Ceuta, S.A., del grupo evoke plc, gestiona una marca fundada en 1934 y con licencia en España desde 2012; la general se prorrogó el 25 de febrero de 2022 y la de Contrapartida, el 8 de marzo de 2022. Su terreno propio es la hípica y los galgos británicos, junto a Fórmula 1, MotoGP y más de 20 ligas de fútbol. El creador de apuestas funciona en partidos de Champions League y LaLiga EA Sports.
Los «hasta 150 €» exigen leer la escala. Con los importes de 10 €, 25 € y 50 € a cuota 2,00, el 25 %, el 50 % y el 100 % dan 2,50 € + 12,50 € + 50 € = 65 €. Llegar a los 150 € obliga a apostar 100 €, 100 € y 75 €, es decir, 275 € en 30 días, y los depósitos con Skrill, Neteller o Paysafecard no cuentan. No hay Bizum, el cash out es limitado y la tarjeta tarda 3–5 días. Pesa algo más: el 30 de abril de 2026 se anunció una sanción firme de la DGOJ a WHG Ceuta por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011.
Betfair
Betfair International Spain, S.A., con sede en Ceuta y dentro del grupo Flutter Entertainment, opera una marca de 2000 con presencia en España desde 2012. Su licencia general de Apuestas es del 19 de abril de 2022 y la de Contrapartida se prorrogó el 24 de septiembre de 2026. La diferencia es una tercera licencia, la de Apuestas Deportivas Cruzadas, otorgada el 31 de julio de 2015 y prorrogada el 2 de abril de 2025: es la única de las siete que la tiene, y la usa para su intercambio entre usuarios.
La bienvenida pide apostar 10 € a cuota 2,00 y entrega 30 € en apuestas gratis válidas 30 días, que no devuelven el importe apostado. Una apuesta gratis de 30 € acertada a cuota 2,00 deja 30 € de ganancia, no 60 €. Las apuestas con cash out o del intercambio no cuentan. Para quien usa el intercambio, la licencia de Cruzadas justifica la cuenta; para quien apuesta en la casa, el 92,00 % de pago es el más bajo de las seis medidas. Los monederos cobran en un máximo de 24 horas y la tarjeta, en 2–5 días laborables.
Winamax
Winamax, S.A. lleva la marca nacida en 1999, que llegó a España en 2018 con la licencia general de Apuestas del 27 de junio de ese año; las apuestas deportivas empezaron con la de Contrapartida, del 24 de abril de 2020, prorrogada el 14 de noviembre de 2024. Su argumento es el cobro: el Reintegro Instantáneo lleva la transferencia a la cuenta en menos de 24 horas. Admite depósitos desde 5 € y apuestas desde 0,10 €, con creador de apuestas, misiones semanales y Ligue 1 en directo.
El seguro de la primera apuesta reembolsa el 150 % hasta 150 €, con depósito mínimo de 15 €. El tope se alcanza con una primera apuesta perdida de 100 €; por encima, el reembolso no crece. Su 93,47 % de pago procede de la jornada 9, en la muestra analizada, y no es directamente comparable con el resto. La letra pequeña está en los pagos: Bizum, PayPal, Paysafecard y Apple Pay sirven para ingresar, pero no para retirar, y la oferta de mercados de nicho se queda corta.
El buscador de la DGOJ confirma la licencia y el dominio «.es» de cada casa
Hablar de casas de apuestas DGOJ es hablar de un listado público, no de una promesa en el pie de página de cada web. El buscador de la DGOJ recoge 78 operadores con licencia. Las siete casas comparadas suponen, por tanto, el 8,97 % de ese censo (7 entre 78), y fuera de esta selección quedan decenas de operadores autorizados. Ese listado tiene un límite claro: no ordena por precio. Betfair, con el 92,00 % de pago en su casa de apuestas, figura en él con la misma legitimidad que Codere con el 96,24 %.
Aparecer en el buscador tampoco equivale a poder aceptar apuestas deportivas. Para eso hacen falta dos títulos: la licencia general de Apuestas y la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Las siete casas tienen ambas. Winamax ilustra por qué la distinción importa: obtuvo la licencia general el 27 de junio de 2018, pero la singular no llegó hasta el 24 de abril de 2020. Durante algo menos de 22 meses operó en España sin ofrecer apuestas deportivas, con licencia y todo.
La fecha también cuenta. Codere, Bwin, bet365 y William Hill recibieron su licencia general el 1 de junio de 2012; Sportium y Betfair, el 19 de abril de 2022. Ninguna de esas licencias es un sello vitalicio, sino un título que se prorroga: la singular de bet365 se prorrogó el 8 de septiembre de 2026, la de Betfair el 24 de septiembre de 2026 y la de Codere el 12 de diciembre de 2024. Una captura antigua de la licencia demuestra que existió, no que siga vigente.
El segundo dato que ofrece el buscador es menos conocido y más útil en el día a día. La Ley 13/2011, de 27 de mayo de 2011, exige que estos operadores trabajen bajo el dominio «.es», y el buscador muestra qué dominios tiene autorizados cada uno. La verificación se reduce entonces a comparar direcciones. Una web que reproduce el diseño de una marca conocida desde un dominio que no figura en esa lista no está amparada por la licencia de la marca, por exacta que sea la copia.
Conviene, por último, separar la marca de la sociedad titular, porque la licencia la firma una empresa y no un logotipo. Bwin opera a través de Electraworks Ceuta, S.A., y William Hill a través de WHG Ceuta, S.A.; la sanción firme de la DGOJ por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011, anunciada el 30 de abril de 2026, recayó sobre esta última sociedad. En bet365, las apuestas corresponden a Hillside New Media Malta, PLC. Una sociedad maltesa, por tanto, puede operar en España bajo supervisión de la DGOJ: lo decisivo es la licencia, no el domicilio.
¿Cómo saber si una casa de apuestas tiene licencia DGOJ?
Se busca el operador en el buscador de la DGOJ y se comprueban tres cosas: que figure la licencia general de Apuestas, que figure la singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida y que la dirección de la web coincida con uno de sus dominios «.es» autorizados.

Apostar legalmente en España tiene dos impuestos, y uno lo paga el apostante
Superar esa comprobación tiene una consecuencia que va más allá de la seguridad. En las casas de apuestas legales de España con licencia DGOJ, el dinero que circula pasa por dos impuestos distintos, y solo uno recae sobre el operador. Se trata del Impuesto sobre Actividades de Juego, con un tipo general del 20 % sobre los ingresos netos, según el artículo 48 de la Ley 13/2011. Grava lo que la casa obtiene de su actividad, y el apostante no lo liquida ni lo declara en ningún momento.
Muy distinta es la situación del segundo impuesto. Quien gana tributa en el IRPF por la ganancia neta que acumula a lo largo del año, y esa ganancia se integra en la base general. No existe, por tanto, un porcentaje fijo para los premios de apuestas: se aplica el tipo marginal que corresponda a cada contribuyente según el resto de su situación fiscal. Un tipo del 30 % sirve como ilustración, sin ser una cifra oficial.
Paso 1
Se apuestan 100 € a cuota 2,50. Si la apuesta se gana, el cobro bruto es de 100 € × 2,50 = 250 €.
Paso 2
La ganancia es el cobro menos lo apostado: 250 € − 100 € = 150 €. Esa es la cantidad que tributa, no los 250 €.
Paso 3
Con un tipo marginal supuesto del 30 %, el impuesto es de 150 € × 30 % = 45 €.
Paso 4
Del cobro de 250 € quedan 250 € − 45 € = 205 €, es decir, 105 € de beneficio neto sobre los 100 € apostados.
La cuota engaña. El boleto anuncia 250 € y al final quedan 205 €, lo que convierte la cuota 2,50 en una cuota efectiva de 2,05 una vez pagado el impuesto. Esos 45 € equivalen al 18 % del cobro total, pero se llevan el 30 % de la ganancia, que es la parte que de verdad interesa al apostante. Cuanto más alto sea el tipo marginal de cada persona, más se aleja la cuota real de la impresa.
El límite que más pesa lo fija el artículo 33.5.d) de la Ley 35/2006: las pérdidas del juego solo compensan ganancias del juego del mismo año. Dentro de ese ejercicio el mecanismo juega a favor del apostante. Si a la ganancia de 150 € le siguen 100 € de pérdidas en otras apuestas del mismo año, la ganancia neta baja a 50 € y el impuesto, con el mismo 30 %, se queda en 15 €. Fuera de ese año la compensación desaparece, y unas pérdidas de diciembre no rebajan nada de lo ganado en enero.
Esa asimetría cobra sentido al cruzarla con el coste de apostar. Incluso en Codere, la más barata de las siete casas, el coste esperado es de 37,60 € por cada 1.000 € apostados en 1X2 de LaLiga, y en Betfair llega a 80,00 €. Cuando ese coste se materializa como pérdida, no reduce ninguna otra renta del contribuyente: solo neutraliza ganancias del juego del mismo ejercicio. Un año perdedor no deja ningún saldo fiscal aprovechable, mientras que uno ganador tributa por todo su resultado neto.
¿Hay que pagar impuestos por ganar en una casa de apuestas con licencia DGOJ?
Sí. Que el operador pague su propio impuesto no exime al cliente, y la licencia no cambia esa obligación. Lo que se declara no es cada boleto premiado por separado, sino el resultado neto de todo el año en el juego, que tributa al tipo marginal de cada persona dentro de la base general.
Los límites de depósito pasan de contarse por casa a contarse por persona en 2027
Más allá del fisco, el otro freno que impone la regulación actúa antes de apostar, en el momento del depósito. Las apuestas online con licencia DGOJ en España funcionan hoy con los topes que fija el artículo 36 del RD 1614/2011, aplicados operador a operador: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Cada cuenta lleva su propio contador. Quien tiene saldo abierto en Codere, Bwin y bet365 dispone, por tanto, de tres límites independientes que ni se suman entre sí ni se vigilan en conjunto.
Con las siete casas comparadas, la aritmética resulta llamativa. Multiplicar 600 € por siete cuentas permite ingresar 4.200 € en un solo día, 10.500 € en una semana y 21.000 € en un mes, todo dentro de la ley. Nada en el sistema actual cruza esos datos entre operadores. Un límite por operador protege frente a una cuenta concreta, no frente a un apostante que reparte su dinero entre varias.
Ese resquicio lo cierra el RD 520/2026, de 24 de junio de 2026, a partir del 25 de marzo de 2027. A los topes por casa se suman otros conjuntos, que computan todas las cuentas de una misma persona: 700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € cada cuatro semanas. Para quien apuesta en una única casa apenas cambia nada, porque los límites por operador ya quedaban por debajo o muy cerca de los nuevos techos globales.
El golpe llega a quien diversifica. Con las siete cuentas, el máximo diario baja de 4.200 € a 700 €: son 3.500 € menos, un recorte del 83,3 %. La semana cae de 10.500 € a 1.750 €, en la misma proporción. Más abrupto aún es el ajuste del periodo largo, que pasa de 21.000 € a 3.300 € y además se mide en cuatro semanas en lugar de un mes natural, lo que deja el nuevo tope en el 15,7 % del anterior. Incluso con dos casas se nota: 1.200 € diarios se convierten en 700 €, y quien ya ha ingresado 600 € en una solo podrá añadir 100 € en la otra ese mismo día.
Los tres topes conjuntos no pesan igual. Siete días a 700 € darían 4.900 €, pero la semana se corta en 1.750 €; cuatro semanas a 1.750 € sumarían 7.000 €, y el periodo se queda en 3.300 €. En la práctica manda el límite largo, equivalente a unos 117,86 € de media diaria (3.300 € entre 28 días). Al año, con 13 periodos de cuatro semanas, el máximo conjunto asciende a 42.900 €, frente a los 252.000 € que hoy admiten siete cuentas en doce meses. Comparar cuotas entre casas seguirá siendo posible, aunque con un presupuesto común que conviene planificar antes de marzo de 2027.
¿Cuánto se puede depositar en una casa de apuestas con licencia DGOJ?
Depende de la casa en el mínimo y de la normativa en el máximo. Codere acepta 1 € con Bizum; Bwin, bet365, Betfair y Winamax parten de 5 €, y William Hill, de 10 €. Por arriba, cada operador limita los depósitos a 600 € diarios.

Fuera de la DGOJ desaparecen el RGIAJ, los límites y la prohibición del crédito
Esos topes no son una política comercial de cada operador. Los impone la licencia, y con ella se van. Las casas de apuestas fuera de la DGOJ no están obligadas a aplicar los límites de depósito, así que nadie corta el ingreso en 600 € al día, 1.500 € a la semana o 3.000 € al mes. El cómputo conjunto de 700 € diarios previsto para el 25 de marzo de 2027 tampoco alcanza esas cuentas. Quien hoy necesita un freno externo para no perseguir pérdidas lo encuentra en una casa supervisada, nunca fuera de ella.
Más grave es lo que ocurre con el RGIAJ, el registro en el que se inscribe quien decide cerrarse el acceso al juego. La inscripción es indefinida y solo puede cancelarse tras seis meses: es una barrera pensada para durar más que un mal impulso. Una casa sin licencia de la DGOJ no tiene obligación de consultarlo. La autoexclusión funciona, por tanto, en las siete casas comparadas y en el resto del mercado supervisado, pero deja de existir en cuanto el jugador cruza a un dominio que el regulador no controla. Para la persona que se inscribió precisamente para protegerse, esa puerta abierta es el riesgo entero.
Con el crédito sucede algo parecido. El artículo 8.3 de la Ley 13/2011, en vigor desde el 4 de noviembre de 2022, prohíbe dar crédito, de modo que en una casa con licencia solo se apuesta dinero ya depositado. Ese artículo no ata a un operador ajeno al sistema, que puede ofrecer saldo adelantado. Sin límite de depósito y con dinero prestado, la pérdida deja de estar acotada por lo que el apostante tenía en la cuenta. Es la combinación que más rápido convierte una mala racha en una deuda.
La protección tampoco se limita al bolsillo del jugador. Una Resolución de la DGOJ de 11 de julio de 2019, aplicable desde el 23 de julio de ese año, prohíbe apostar sobre eventos protagonizados mayoritariamente por menores. Ninguna casa con licencia puede abrir mercado sobre ellos. Fuera de la supervisión española esa prohibición no obliga al operador, y quien entra en esos mercados acaba apostando sobre el rendimiento de deportistas menores de edad.
El regulador persigue a quien opera sin autorización, y lo hace con cifras serias. El 30 de abril de 2026 se anunciaron multas de 5.000.000 € a Perfect Storm B.V. y a Rossobash SRL, operadores sin licencia. La sanción castiga a la empresa, pero no añade una sola garantía para quien tenía allí su saldo: ni RGIAJ, ni topes de depósito, ni veto al crédito llegan con la multa.
¡Atención! Una casa fuera de la DGOJ no es una alternativa con mejores condiciones, sino un entorno sin consulta del RGIAJ, sin límites de depósito y con posibilidad de crédito. Los tres frenos que protegen al apostante con problemas desaparecen a la vez.
¿Qué se pierde al apostar en casas de apuestas fuera de la DGOJ?
Se pierden cuatro frenos a la vez: la consulta obligatoria del registro de autoexclusión, los topes de depósito vigentes y los conjuntos de 2027, la prohibición de dar crédito y el veto a mercados sobre menores. Ninguna cuota mejor compensa esa ausencia para quien apuesta con riesgo de perder el control.
Las apuestas cruzadas exigen otra licencia, y en esta selección solo la tiene Betfair
Dentro del sistema de la DGOJ, las apuestas cruzadas forman una modalidad aparte con su propia regulación. La Orden HAP/1369/2014, de 25 de julio de 2014, las define como la casación de una oferta a favor y otra en contra emitidas por participantes, con el operador como intermediario y garante. Esa definición cambia el reparto de papeles. En la apuesta de contrapartida, la que ofrecen las siete casas comparadas, el apostante juega contra la casa, y la cuota publicada ya incluye lo que esta retiene. En la cruzada, la otra parte es otro apostante.
La orden no se limita a definir la modalidad: exige una licencia singular propia, distinta de la de Contrapartida. Una casa autorizada para apuestas deportivas no puede, por tanto, abrir un intercambio solo porque tenga la licencia general. Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill y Winamax carecen de esa licencia y operan únicamente en contrapartida. Betfair la obtuvo el 31 de julio de 2015 y la vio prorrogada el 2 de abril de 2025, casi diez años después. Esa licencia ampara su intercambio, donde el usuario apuesta a favor o en contra de otros usuarios.
Apostar en contra de un resultado es lo que distingue este producto. En una casa de contrapartida, quien piensa que un equipo no ganará tiene que traducirlo en otra apuesta, al empate o a la victoria del rival. En el intercambio, ese apostante toma directamente la posición contraria a la de otro participante. El operador que actúa como garante de la casación sigue bajo la supervisión de la DGOJ, con las mismas obligaciones que cualquier casa de la selección.
La licencia cruzada no convierte a Betfair en una casa barata. Su casa de apuestas devolvió el 92,00 % en la media de cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, medidos en la muestra analizada, el porcentaje más bajo de las seis casas medidas. Sobre 1.000 € apostados, el coste esperado es de 80,00 €, frente a 37,60 € en Codere. Son 42,40 € más. Esa medición no recoge el intercambio, y no hay ninguna cifra sobre lo que cuesta operar en él. Con estos datos no se puede afirmar que el intercambio salga más barato ni más caro que la casa de apuestas.
El bono de bienvenida empuja hacia el lado más caro. Para recibir 30 € en «apuestas gratis», hay que apostar al menos 10 € a cuota mínima 2,00 en la casa de apuestas. Las apuestas del intercambio no cuentan, y las cerradas con cash out quedan igualmente excluidas. Las apuestas gratis valen 30 días y no devuelven el importe apostado: una de 30 € acertada a cuota 2,00 paga 30 € de ganancia, no 60 €. La oferta lleva al cliente nuevo al producto con el peor porcentaje de pago medido, y no al que justifica la licencia singular.
Elegir casa con licencia reduce el coste, pero no lo elimina
La licencia de la DGOJ impone las mismas reglas a las siete casas, pero ninguna devuelve todo lo que recibe. Codere, con el porcentaje de pago más alto de la medición de la muestra analizada, retiene igualmente 37,60 € de cada 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga. El margen nunca llega a cero. Lo que varía es su tamaño: en la casa de apuestas de Betfair, la misma cantidad cuesta 80,00 €, más del doble. Esa distancia de 42,40 € no depende de acertar más ni de apostar mejor. Depende solo de dónde se apuesta.
Sobre un año el efecto se acumula. Un apostante que mueve 1.000 € al mes en ese mercado suma 12.000 € anuales, y su coste esperado sería de 451,20 € con el porcentaje de pago de Codere, 628,80 € con el de bet365 y 960,00 € con el de Betfair. Cambiar la última por la primera ahorra 508,80 € sin tocar un solo pronóstico. Winamax quedaría en 783,60 €, aunque su cifra sale de la jornada 9, en la muestra analizada, y no de la misma prueba que las demás. Son valores esperados y no pérdidas seguras. Una buena racha puede dejar saldo positivo en cualquier casa, y una mala puede costar bastante más que la media.
El IRPF añade un segundo coste, y lo marca el calendario. Las pérdidas del juego solo compensan ganancias del juego obtenidas en el mismo año, así que el saldo de dos ejercicios no se mira en conjunto. Quien pierde 150 € un año y gana 150 € el siguiente termina con resultado neto cero. Hacienda, en cambio, ve una ganancia de 150 € en el segundo año, y con el tipo marginal supuesto del 30 % le corresponden 45 € de impuesto. El apostante paga por un dinero que, en sus cuentas, nunca ganó.
Desde el 25 de marzo de 2027, el tope de 3.300 € cada cuatro semanas se aplicará a la suma de todas las cuentas de una persona. Abrir más cuentas dejará de ampliar el margen de depósito, y con un techo fijo cada euro cuenta más. Si esos 3.300 € se apostaran una sola vez, el coste esperado sería de 124,08 € con el porcentaje de pago de Codere y de 264,00 € con el de Betfair. Los límites, el RGIAJ y la prohibición del crédito existen para que esa factura tenga un máximo, y conviene leerlos como protección y no como obstáculo.
Qué hacer
- Comparar el porcentaje de pago antes de abrir cuenta: entre Codere y Betfair hay 42,40 € de diferencia por cada 1.000 € apostados en el 1X2 de LaLiga.
- Contar el margen como un gasto fijo, de al menos 37,60 € por cada 1.000 € incluso en la casa más barata de la medición.
- Llevar un registro anual de ganancias y pérdidas del juego, porque solo se compensan dentro del mismo año.
- Fijar ya un presupuesto que quepa en 3.300 € cada cuatro semanas para todas las cuentas juntas.
Qué evitar
- Elegir casa por el bono sin calcular lo que cuesta después su porcentaje de pago.
- Tomar el coste esperado como un techo: es una media, y una mala racha cuesta más.
- Contar con que las pérdidas de un año rebajen el IRPF de las ganancias del siguiente.
- Repartir depósitos entre varias casas para esquivar el límite: desde el 25 de marzo de 2027 se suman todas.